martes, 14 de mayo de 2013

¡Atento! La Vida te puede sorprender

Para quienes me conocen, no es secreto que amo las sorpresas y francamente, en los últimos meses del año que pasó, realmente fui sorprendida.
Quienes me conocen saben como me gusta vestir, que es lo que me gusta hacer y como realmente soy. 
Aunque tengo personalidad para muchas cosas, también saben que es lo que haría y lo que no, todo tiene que calzar, de nada se me pueden escapar detalles, todo está calculado desde antes.
El 2012 fue un año complicadísimo, tuve que tomar muchas decisiones difíciles, pero hoy veo que valieron la pena y en una de las últimas que tome, fue donde recibí la gran sorpresa.
Decidí cambiar de trabajo cuando estaba en el momento más complicado del año, necesitaba un respiro y alejarme de todo lo que me hacía daño, por lo me atreví... Dejé al pájaro sabio!! 
Allí podría haber logrado acceder a mayores cosas que hasta entonces había alcanzado, pero me arriesgué, lo hice sin mirar atrás, y no me arrepiento. 
Fue una buena decisión. (¡Si tan sólo siempre fuera valiente!)
Llegué como todo "pajarito nuevo" observando cada rincón del lugar. El día de la segunda entrevista, me sentí asustada al ver a las personas con las que trabajaría, pero no retrocedí y finalmente, aunque me tocó competir con una Ingeniera Comercial, me eligieron por mi personalidad. 
Era una labor simple la que debía realizar, pero a medida que las cumplía, más responsabilidades se me delegaban. Así comencé, y a nada más me dediqué, sólo que no creí que en frente de mi, estaba la persona que cambiaría todo lo que hasta ese momento tenía "planificado". 
Nunca me ha gustado que me cambien los planes, soy "cuadrada" para esas situaciones, pero de verdad disfruté que pasara y francamente lo volvería a hacer, (aunque de las consecuencias, nadie me salvó). Por ejemplo, en vez de ir a clases nos íbamos al cine, a comer o a conversar a cualquier lugar; dicen que no importa el lugar, sino que la compañía es la que hace el momento perfecto, y así fue. No recuerdo que esas salidas fueran planificadas con mucho tiempo, quizás por minutos antes, o máximo una hora, definitivamente no era la Leyda de todos los días, y la amé.
Claramente comprobé que lo no planeado es mejor.
Esta personita apareció desordenando mi planificada y estructurada rutina, me encantó que sucediera, pero eso ya no es más. 
Hoy lo extraño. Hoy está muy cerca a diario, pero a la vez demasiado lejos. Hoy está de cumpleaños y ni siquiera lo puedo abrazar. Tenía como siempre, todo planeado para hoy festejarlo, pero nada de eso podré hacer.
De un segundo a otro y por miedos, destruí y arruiné mi propia sorpresa, la que me tenía la vida. 
Simplemente no se esperar, me dicen mañana si y yo digo - Si no es hoy, entonces no - , pero adivinen, la vida me dijo - ¡ENTONCES NO! -
Fui sorprendida para bien, pero también para mi pesar, fui sorprendida con un No, cuando estaba acostumbrada, como niña regalona y mimada siempre a los SI; así crecí, así me acostumbraron!!
Muchos planes quedaron pendientes, ¡ni siquiera pendientes!, simplemente ya no serán, no habrán viajes, ni comidas, las que por cierto hasta quedaron pagadas, ni otras cosas que no escribiré, pero que me hubiesen gustado vivir y disfrutar... 

MORALEJA: Cuando la vida te sorprenda, DISFRUTA. Si te da miedo, tomate fuerte de la mano de quién tengas al lado y SE VALIENTE, no lo sueltes!!  Si amas, no te calles, EXPRÉSALO. NO VIVAS DEL PASADO, PUEDES ARRUINAR TU PRESENTE, Y QUEDARTE SIN ESA PERSONA EN EL FUTURO.
Hace no mucho pregunté -"¿Sabes por qué la ventana del parabrisas es más grande que el espejo retrovisor? Porque es más importante lo que tienes por delante, que lo que vas dejando atrás!!"-
Mañana puede que todo haya acabado y lo que disfrutas en el presente ya no esté más.
Puede que hayas tomado una mala decisión, o una apresurada, pero nunca es tarde, sólo procura no retroceder en tu camino, ni quedarte estancado, si das un paso atrás, que sea para recoger lo que por apuro dejaste, o soltaste, pero nunca para quedarte pegado atrás...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Si me dejas tu comentario, deja también tu nombre, ya que los anónimos no tienen identidad, por lo tanto, no es valida su opinión.