jueves, 31 de diciembre de 2015

No hay plazo que no se cumpla


Comencé este 2015 lejos de mi familia pero llena de esperanza e ilusión por las decisiones que había tomado; aunque parecía todo en mi contra, logre sonreír a veces, pero en lo que no desistí, fue en estar y existir para los demás, y eso me pasó la cuenta.
Hoy estoy afuera de un cementerio, lugar donde hay muchos que no alcanzaron a ver sus metas cumplidas y sinceramente creo que hay muchos que deseamos estar allí también... Si, me incluyo, y lo hago porque estoy cansada de luchar por lo que quiero, porque por más que me esfuerzo, doy tanto de mí para los demás y para alcanzar mis metas, que siento que no tengo más fuerzas y que la retribución es nula. Siempre me dicen que "la experiencia" es lo que vale, pero créame que son tantas, que las primeras están desapareciendo para darle cabida a otras, y finalmente voy quedando vacía de ilusiones y sueños.
Hoy es el último día del 2015, y puedo decir que tuve momentos de soledad aunque el corazón repleto por dar de mi por otros, fui al norte después del aluvión, vi la necesidad y mi alma se abatió; allí di lo mejor de mí por quienes lo necesitaban, y lo recomiendo a cualquiera, hasta como terapia decían algunos que le servía... Nuestro país se vio afectado por varías catástrofes, afortunadamente ni mi familia, yo ni mis amigos y familiares sufrieron directamente, pero a todos nos llegó el dolor por la pérdida de otro... 
Empatía, amor y misericordia es lo que hace falta en el mundo; y no se los reprocho, porque el egoísmo y el desamor es lo que hoy reina... Y hay que destronarlos, aunque la misma vida cueste...
Chile es un país bello, pero les falta Dios en su corazón... Es bello por dentro y por fuera... Es solidario y tiene parajes maravillosos; algunos los pude conocer y disfrutar este año que se va, la cordillera, las montañas de Illapel, playas y ríos... Dios ha sido bueno conmigo al permitirme vivir esas cosas.
En un rato más comenzarán los abrazos hipócritas, esos de buena familia y que se dan costumbre cada 31 de diciembre ... Yo no quiero eso, nunca lo he querido y por lo mismo ya no lo acepto... Hoy fui a un lugar de llanto para todos, yo fui por un abrazo, y recibí más amor de un perrito que me siguió que de quién yo esperaba... Esperar y esperar es lo que he hecho este año, y la espera me agotó ¡Si tan sólo me hubiese convertido en piedra! Pero no tuve buena suerte ...

Hoy Tome una decisión en la que nadie me apoyara, pero ¿Qué importa? No he pedido opinión, sólo quiero descansar.

Se viene la cena de año nuevo, y luego de eso a dormir.